El docente y la dificultad en el uso de las TICS.
Tanto el rol del docente como el del estudiante son
fundamentales a la hora de superar los obstáculos
o problemáticas subsecuentes de usar las TIC como
mediación educativa. Debido a esto, ambos se encuentran
en función reflexiva y crítica para complementar
transitivamente sus perfiles; el docente hacia la tutoría
y motivación; y el estudiante hacia un rol activo y
participante, acorde con una acción emancipadora y
propositiva en el proceso de aprendizaje. Como recalcan
Padilla, García y González (2012), una de las dificultades
que debe asumir el docente que utiliza las TIC para la
formación virtual o semi-presencial, tiene que ver con
la deserción estudiantil, la cual debe contrarrestarse
a partir de una motivación comprometida con la
orientación, incluyendo al estudiante por medio de retos
y expectativas inherentes al contexto de aprendizaje.
Los docentes tienen la ardua labor de adaptarse a
cambios drásticos en su quehacer profesional, dejando
atrás prácticas concretas para dar paso a otras más
relativas, a medida que las TIC se vayan posicionando
en la formación de la sociedad de la información.
De ahí que a veces las IES no son conscientes de la
prioridad de establecer procesos formativos más
allá de lo tecnológico y lo técnico, profundizando en
cuestiones éticas y pedagógicas de una universidad
presencial a otra de corte virtual. De ahí que ambas,
a pesar de estar coexistiendo bajo un mismo lema
o espacio indistintamente de si es virtual o físico,
presentan lógicas e interacciones totalmente distintas.
Aquellas universidades que se conforman con invertir
desmedidamente en recursos y materiales de tipo
tecnológico sin conocer las dudas e incertidumbres de
su planta docente, aminoran la capacidad del mismo por
analizar y comprender la pertinencia de la apropiación
de las TIC, en tanto, como se ha venido recalcando, la
dicotomía de lo virtual o presencial depende del tipo
de sociedad a formar y el contexto en el cual se ubica
la IES.
Cabero (2006) afirma de los docentes: “Tendremos que
tener líderes académicos que jueguen con la innovación,
la creatividad y el riesgo como principios gestores, y no
con el miedo y el desconcierto que todo cambio genera”
(p. 8), de lo cual surge la importancia de tener en cuenta
las acciones autónomas, desinteresadas y propositivas
de los docentes para conocer las TIC, incluyendo todas
las dificultades que se puedan presentar durante su
acoplamiento a estas mediaciones, superando los viejos aportes del estudiante para el docente. Sobre todo,
esperando incentivar visiones más críticas e históricas
del conocimiento, a través de tendencias pedagógicas
que le aporten al estudiante para confrontar su visión
del mundo.



